El equipo que utilizo para crear contenido sin gastar una fortuna

Si esperara a tener la cámara, el micrófono, el ordenador y el espacio perfectos para crear contenido, probablemente todavía no habría empezado.

Mi equipo actual está bastante lejos de lo que normalmente aparece cuando alguien enseña su setup para YouTube.

Un Samsung Galaxy A15 que costó alrededor de 120 euros.

Unos auriculares Lenovo baratos.

Y un ordenador cuando tengo oportunidad de sentarme delante de uno.

Poco más.

Comprar equipo también puede convertirse en una forma bastante cara de aplazar el momento de empezar.

Equipo sencillo para crear contenido formado por teléfono móvil, auriculares, ordenador y libreta
Para empezar a crear contenido hace falta bastante menos equipo del que parece.

No empecé comprando una cámara

La primera cámara que utilizo está en el bolsillo.

Es la misma que utilizo para llamar, consultar el correo, entrar en WordPress o apuntar una idea.

No es un teléfono de gama alta.

Tampoco lo compré pensando en crear contenido.

Simplemente es el móvil que ya tenía.

Un Samsung A15 puede grabar un vídeo

Puede parecer una afirmación demasiado evidente, pero durante mucho tiempo hemos convertido la creación de contenido en una cuestión de material.

Cámaras.

Objetivos.

Luces.

Micrófonos.

Ordenadores.

Todo eso puede mejorar el resultado.

Pero ninguna de esas cosas decide si tienes algo interesante que contar.

La limitación técnica existe

Tampoco quiero caer en el discurso contrario.

Una cámara mejor es mejor.

Un buen micrófono permite conseguir mejor sonido.

Una buena iluminación facilita muchísimo las cosas.

Y un ordenador potente hace que editar sea bastante más cómodo.

El equipo importa.

Simplemente no creo que tenga que llegar antes que el contenido.

Primero necesito demostrarme que voy a crear. Después tendrá sentido mejorar las herramientas con las que creo.

El móvil tiene una ventaja difícil de superar

Siempre está conmigo.

Eso significa que puedo grabar cuando aparece una situación interesante.

Un coche.

Una carretera.

Un paisaje.

Una pieza.

Un momento que puede funcionar como B-roll.

No necesito haber salido de casa pensando que ese día iba a grabar.

Para ADR Works eso tiene bastante sentido

No estoy intentando construir un canal basado únicamente en planos perfectos de estudio.

Hay coches.

Hay proyectos.

Hay lugares.

Hay cosas que ocurren fuera de casa.

Poder sacar el móvil y guardar ese momento tiene muchísimo valor.

El audio me preocupa más que la cámara

Puedes aceptar una imagen que no sea cinematográfica.

Es bastante más difícil aguantar varios minutos escuchando una voz que apenas se entiende.

Por eso unos auriculares baratos pueden resultar más útiles de lo que parece.

Mis auriculares tampoco son profesionales

Son unos Lenovo económicos.

No los compré como parte de un estudio de grabación.

Los utilizo porque los tengo y porque pueden resolver una necesidad.

Cuando encuentre claramente el límite de lo que puedo conseguir con ellos, tendrá sentido sustituirlos.

Ese criterio me parece importante

No comprar algo porque supuestamente voy a necesitarlo.

Comprar cuando ya sé qué problema necesito solucionar.

Son dos formas completamente distintas de gastar dinero.

El ordenador cumple otra función

Hay cosas que puedo hacer perfectamente desde el teléfono.

Otras siguen siendo mucho más cómodas delante de una pantalla grande y con un teclado.

Escribir.

Organizar.

Preparar un artículo.

Gestionar la web.

Revisar material.

O preparar la estructura de un vídeo.

Crear contenido no es solamente grabar

De hecho, una parte enorme del trabajo ocurre antes de pulsar el botón de grabación.

Encontrar una idea.

Decidir qué quieres contar.

Ordenarlo.

Escribir.

Buscar imágenes.

Pensar planos.

Y decidir qué sobra.

Una libreta puede ser parte del equipo

Y probablemente sea más importante que algunos accesorios mucho más caros.

Porque una cámara sin una idea sigue siendo solamente una cámara.

Una idea puede terminar convirtiéndose en un artículo, un vídeo, una fotografía o una publicación.

El mejor equipo es el que reduce fricción

Cuantas más cosas necesito preparar para hacer algo, más fácil resulta posponerlo.

Cargar baterías.

Preparar cámaras.

Montar luces.

Configurar micrófonos.

Copiar archivos.

Todo puede mejorar el resultado, pero también añade pasos.

Ahora mismo necesito producir más que perfeccionar

ADR Works está en una etapa en la que todavía hay mucho por construir.

Artículos.

Vídeos.

Fotografías.

Ideas.

Experiencia.

En esta fase, producir cien cosas probablemente me enseñe más que pasar semanas eligiendo una cámara.

Eso no significa que no vaya a comprar equipo

Seguramente lo haré.

Un mejor micrófono puede tener sentido.

Un trípode puede solucionar planos que ahora son incómodos.

Una luz puede ayudar cuando no puedo aprovechar iluminación natural.

Y quizá llegue un momento en el que una cámara dedicada sea una mejora razonable.

Pero quiero que cada compra responda a un problema

Esa es la regla.

No quiero comprar un trípode porque los creadores tienen trípodes.

Quiero comprarlo cuando esté cansado de no poder colocar correctamente el teléfono.

No quiero comprar un micrófono porque queda profesional.

Quiero comprarlo cuando el audio actual esté perjudicando claramente los vídeos.

Comprar antes de necesitar también tiene un coste

Y esta idea no es demasiado diferente de lo que ocurre con otros proyectos.

Compramos herramientas.

Piezas.

Material.

Suscripciones.

Equipos.

Todo con la sensación de que estamos avanzando.

Pero comprar algo para un proyecto no significa necesariamente haber avanzado en el proyecto.

Prepararse puede convertirse en otra forma de no empezar

Investigar qué cámara comprar parece trabajo.

Comparar micrófonos parece trabajo.

Diseñar el estudio perfecto parece trabajo.

Y lo es.

El problema aparece cuando sustituye al trabajo que realmente querías hacer.

Es otra versión de una idea que ya aparece en dejar de empezar cosas también es avanzar .

Empezar barato tiene otra ventaja

Te obliga a descubrir qué necesitas de verdad.

Después de grabar varios vídeos puedes descubrir que tu prioridad no era una cámara.

Era el sonido.

O la estabilidad.

O una batería externa.

O simplemente aprender a colocarte delante de una ventana.

También evita gastar mucho dinero en algo que quizá abandones

Esta parte no suele aparecer cuando alguien recomienda material.

Empezar un proyecto no garantiza que vaya a durar.

Puedes descubrir que no te gusta grabar.

Que no quieres editar.

O que la idea que parecía fantástica durante una semana deja de interesarte.

Descubrirlo con el teléfono que ya tenías sale bastante más barato.

El equipo debería crecer detrás del proyecto

No delante.

Primero contenido.

Después necesidad.

Después herramienta.

Ese orden me parece mucho más difícil de lamentar.

También quiero poder mirar atrás

Hay algo interesante en empezar con poco.

Si el proyecto crece, también quedará documentada la evolución de las herramientas.

El primer teléfono.

El primer micrófono.

La primera cámara.

El primer espacio preparado específicamente para grabar.

Si llegan.

No necesito parecer más grande de lo que es el proyecto

Prefiero que las herramientas crezcan cuando ADR Works necesite que crezcan.

Mientras tanto, un teléfono económico, unos auriculares y acceso a un ordenador permiten hacer muchísimo más de lo que parece.

La inversión importante ahora mismo es otra

Tiempo.

Constancia.

Aprender a escribir mejor.

Aprender a grabar mejor.

Aprender a editar mejor.

Y, sobre todo, publicar.

Ninguna cámara puede comprar eso.

Mi equipo para crear contenido ahora mismo cabe prácticamente encima de una mesa.

Cuando ese equipo sea el problema, mejoraré el equipo. Hasta entonces, prefiero mejorar lo que hago con él.

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