Conseguí un ZX por 30€

Citroën ZX 1.9 TD que conseguí en 2014 por 30 euros y una hora de trabajo

En 2014 conseguí un Citroën ZX 1.9 TD por 30 euros.

Bueno, por 30 euros y aproximadamente una hora de trabajo.

No estaba anunciado por ese precio. Llegó a mis manos por una avería.

El propietario tenía un Ford Focus TDCi con un problema en el alternador y un presupuesto de taller de unos 600 euros. Me propuso un trato: si yo solucionaba la avería, me daba a cambio un Citroën ZX que tenía.

Acepté.

El alternador del Focus costaba unos 200 euros usado

Uno nuevo rondaba los 400 euros. En un desguace, preguntando directamente por un alternador para aquel Focus, me pedían aproximadamente 200.

Así que hice algo que durante años me sirvió bastante con los coches viejos: dejar de buscar por modelo de coche y empezar a buscar por referencia de pieza.

Primero pregunté por el alternador del Focus y vi lo que costaba. Después busqué la referencia y comprobé compatibilidades.

Aquel alternador también se utilizaba en un Ford Escort 1.8 TD de finales de los noventa.

Entonces fui al desguace buscando específicamente un Escort.

Encontré uno.

El alternador costó 30 euros.

Era la pieza que necesitaba, pero procedía de un coche mucho menos cotizado.

Buscar por referencia cambió el precio

Aquello me enseñó algo que después utilicé muchas veces.

En un desguace no siempre estás pagando únicamente por la pieza. También influye el coche del que procede.

La misma referencia puede aparecer montada en varios modelos y, dependiendo de cuál menciones al pedirla, encontrarte precios bastante diferentes.

Desde entonces empecé a hacer las cosas al revés: primero identificar la pieza, después comprobar la referencia y luego mirar en qué otros coches se montaba.

No significa que cualquier alternador parecido sirva. Hay que comprobar referencia, conexiones, soportes, amperaje, año, motorización y posibles variantes.

Pero si la pieza es realmente la misma, me da bastante igual si viene de un Focus o de un Escort.

En este caso, esa diferencia fue pasar de unos 200 euros por una pieza usada a pagar 30.

30 euros y una hora de trabajo

Compré el alternador del Escort por 30 euros y montarlo me llevó aproximadamente una hora.

El Focus volvió a funcionar.

El propietario tenía una avería para la que había recibido un presupuesto de unos 600 euros.

Yo había puesto 30 euros y una hora de mi tiempo.

Y a cambio me llevé su Citroën ZX 1.9 TD.

Vista trasera del Citroën ZX 1.9 TD que conseguí en 2014
El ZX tal y como estaba entonces: útil, barato y bastante lejos de ser un coche de exposición.

Tenía unos 70.000 kilómetros, pero había que dejarlo bonito

El ZX tenía aproximadamente 70.000 kilómetros.

Eso era probablemente lo más interesante del coche.

Pero una cosa es decir que conseguí un ZX por 30 euros y otra fingir que acababa de comprar un coche perfecto.

No era así.

Tenía piezas de distintos colores y la pintura necesitaba trabajo.

Mi idea inicial era arreglar su aspecto, pintarlo y venderlo.

Una vez terminado y presentable, calculaba que podría valer alrededor de 1.500 euros.

Pero para llegar a esos 1.500 primero había que gastar dinero y tiempo dejándolo bien.

Ese es uno de los motivos por los que el precio de compra de un coche barato no cuenta toda la historia. Lo expliqué también en El verdadero coste de comprar un coche barato.

El problema es que yo no necesitaba un ZX

Yo no estaba buscando aquel coche.

No me hacía falta.

Había aparecido simplemente porque la operación tenía sentido.

La idea era prepararlo y venderlo, pero no lo hice.

Y aquí prefiero ser sincero: no recuerdo exactamente por qué terminó quedándose.

Supongo que ocurrió lo habitual. Funcionaba, gastaba poco, tenía pocos kilómetros y prácticamente no me había costado dinero.

Cuando tienes un coche así, siempre aparece algún motivo para conservarlo un poco más.

Quizá por eso sigo teniendo cierta debilidad por los coches de aquella época. Lo conté con más detalle en Por qué sigo prefiriendo coches de otra época.

Lo presté un día y lo estrellaron

El ZX terminó estando conmigo aproximadamente dos años.

Su final no tuvo nada que ver con una avería grave ni con el hecho de ser un coche viejo.

Lo preste un día, y lo estrellaron.

No lo recuerdo como una gran desilusión por perder el coche. Al fin y al cabo, tampoco era una pieza de colección.

Pero sí me quedó una advertencia bastante clara: a veces confiar demasiado también tiene un coste.

Prestar algo significa aceptar que puede volver roto.

Un coche es una forma bastante gráfica de aprenderlo.

Cómo busco hoy una pieza compatible en un desguace

La parte más útil de aquella historia no fue conseguir un coche barato. Fue aprender a buscar mejor los recambios.

Muchos componentes los suministran fabricantes especializados y pueden acabar montados en varios modelos distintos.

Por eso, cuando busco una pieza usada, intento seguir este orden:

  1. Identificar exactamente la pieza.
  2. Encontrar su referencia.
  3. Comprobar posibles variantes según motor, año y equipamiento.
  4. Buscar otros vehículos que utilicen esa misma referencia.
  5. Comparar precios.
  6. Comprobar conectores, soportes y especificaciones antes de comprar.

No siempre vas a encontrar una diferencia tan grande como pasar de unos 200 euros a 30.

Pero alguna vez ocurre.

Y merece la pena comprobarlo.

Este tipo de cosas forman parte de lo que he aprendido manteniendo coches viejos durante años. No basta con saber algo de mecánica: también hay que saber comprar. De eso hablo también en Herramientas básicas para un coche viejo.

Restaurar, reparar o simplemente utilizar

Con el ZX ocurrió además algo que me ha pasado con otros coches.

Lo compré pensando en una cosa y terminé utilizándolo de otra manera.

Mi idea inicial era pintarlo, dejarlo bonito y venderlo. Pero mientras decides si merece la pena gastar dinero en pintura, piezas y detalles, el coche sigue funcionando y empieza a cumplir una función.

Ahí aparece una pregunta que sigo haciéndome con los coches antiguos: cuánto merece la pena invertir en dejar uno perfecto y cuándo es mejor simplemente disfrutarlo como está.

Es una decisión bastante parecida a la que planteo en Comprar un coche para restaurar o comprarlo terminado.

La anécdota fue el ZX. La lección fue otra

En 2014, una avería presupuestada en unos 600 euros terminó resolviéndose con un alternador de Escort de 30 euros y aproximadamente una hora de trabajo.

Yo acabé con un Citroën ZX 1.9 TD que no estaba buscando.

La anécdota fue conseguir el coche por 30 euros.

La lección fue otra:

antes de pagar por una pieza, averigua exactamente qué pieza necesitas.

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