Hay cosas que llevas en el coche durante años y no utilizas nunca.
Y hay otras que parecen innecesarias hasta el día en que te resuelven un problema.
Con el tiempo he terminado valorando bastante más lo segundo que lo primero.
No se trata de convertir el maletero en un taller. Se trata de llevar unas pocas cosas que realmente puedan servir.
Un kit para una incidencia, no un taller en el arcén
En esta lista me interesa poder afrontar una espera, ver qué ocurre y resolver una incidencia pequeña cuando el lugar y mis conocimientos lo permiten. Los accesorios que utilizo para comodidad, limpieza o mantenimiento cotidiano los separo en los accesorios baratos que realmente utilizo en mis coches.
Mi orden sería este: primero la seguridad de las personas y del lugar; después tener a mano la información de asistencia; y solo entonces decidir si tiene sentido utilizar el material. No intentaría una reparación por el simple hecho de llevar herramientas.
Qué revisaría antes de necesitarlo
- Que el arrancador tenga carga y sea adecuado para el coche.
- Que la linterna funcione y el material de señalización sea accesible.
- Que la llave sirva para las ruedas montadas y no falte el adaptador si hay tornillos especiales.
- Que el material no vaya suelto y pueda encontrarse sin vaciar el maletero.
- Que tenga localizado el número de asistencia y sepa qué cobertura incluye.
Si el coche no arranca: un arrancador portátil
Si tienes coches que se utilizan poco, probablemente sea una de las cosas que más sentido tiene llevar.
Una batería descargada puede dejar un coche completamente inutilizado aunque no tenga ninguna avería real.
Un arrancador evita depender de otro vehículo, de unas pinzas o de encontrar a alguien dispuesto a ayudarte.
Y ocupa relativamente poco.
Para ver qué ocurre y poder esperar: una linterna
Las averías tienen una habilidad especial para aparecer de noche.
O en lugares donde justamente no hay suficiente luz.
Una linterna pequeña o una luz de trabajo recargable ocupa prácticamente nada y puede cambiar completamente una situación.
Si además permite trabajar con las manos libres, todavía mejor.
Guantes
Es una de esas cosas que parece poco importante.
Hasta que tienes que tocar una rueda, una pieza caliente, aceite, grasa o cualquier cosa que lleva años debajo de un coche.
Un par de guantes de trabajo ocupa muy poco y merece la pena llevarlo.
Un juego pequeño de herramientas
No hace falta llevar un maletín de cien piezas.
Pero sí algunas medidas básicas.
Una carraca pequeña.
Algunos vasos.
Un destornillador.
Alicates.
Quizá alguna llave combinada.
Muchas pequeñas incidencias pueden resolverse con bastante poco.
Una buena llave de ruedas
La herramienta original del coche puede servir.
Pero no siempre es especialmente cómoda.
Una llave extensible o una barra de fuerza compacta facilita bastante desmontar una rueda cuando un tornillo está especialmente apretado.
Especialmente si lleva tiempo sin tocarse.
Comprobar antes la rueda de repuesto
Llevar una rueda de repuesto no sirve de demasiado si lleva diez años sin comprobarse.
Puede estar descargada.
Agrietada.
O directamente inutilizable.
Es una de esas cosas que conviene revisar cuando no la necesitas.
Las mejores emergencias son las que preparas antes de que ocurran.
Una presión baja: compresor y comprobación
No sustituye a una reparación.
Pero puede ser suficiente para recuperar presión y llegar a un lugar seguro cuando existe una pérdida lenta.
También permite comprobar y ajustar neumáticos sin depender de una gasolinera.
Un manómetro
Algunos compresores ya lo incluyen.
Si no, uno pequeño apenas ocupa espacio.
La presión correcta afecta al comportamiento, desgaste y consumo del coche.
No es una herramienta espectacular.
Pero es útil.
Fusibles
Un fusible puede dejar sin funcionar algo aparentemente importante por una causa bastante sencilla.
Llevar unas pocas unidades de las medidas que utiliza el coche ocupa prácticamente nada.
Y puede solucionar una incidencia en segundos.
Cinta aislante
No debería utilizarse para convertir una reparación provisional en una reparación definitiva.
Pero como solución temporal puede resultar tremendamente útil.
Un cable.
Una pieza suelta.
Algo que necesita mantenerse en su sitio hasta llegar a casa.
Bridas
Probablemente sean una de las herramientas más simples que existen.
Y también una de las más útiles.
Sujetar un plástico.
Un cable.
Una pieza desprendida.
O simplemente ordenar algo que está molestando.
Pesan prácticamente nada.
Algo para limpiar
Trapos.
Papel.
Toallitas.
Parece poco relacionado con una avería.
Hasta que necesitas comprobar aceite, tocar una rueda o abrir algo lleno de grasa.
Agua
No solamente para el coche.
También para ti.
Especialmente si haces trayectos largos, conduces por zonas poco transitadas o simplemente vives en un lugar donde el calor puede complicar rápidamente una espera.
El chaleco y los elementos obligatorios
Esto no depende de preferencias.
El coche debe llevar los elementos de seguridad exigidos en cada momento por la normativa.
Y conviene saber dónde están.
No tiene demasiado sentido tener un chaleco enterrado debajo de todo el equipaje cuando precisamente necesitas utilizarlo antes de bajar del coche.
Cuando no merece la pena intervenir: documentación y asistencia
Hoy muchas cosas pueden llevarse en el teléfono.
Pero conviene tener claro qué seguro tienes, qué asistencia incluye y a qué número tienes que llamar.
Cuando aparece un problema no es el mejor momento para empezar a buscar esa información.
No todo merece ocupar el maletero
También he aprendido que prepararse tiene un límite.
Podríamos llevar herramientas para prácticamente cualquier avería.
Recambios.
Líquidos.
Piezas.
Pero llegará un momento en el que estaremos transportando medio taller permanentemente.
Y la mayoría de las cosas probablemente nunca se utilizarán.
Depende mucho del coche
No llevaría exactamente lo mismo en un coche moderno utilizado a diario que en un coche viejo que hace pocos kilómetros al año.
Tampoco en un trayecto urbano que en un viaje largo.
Conocer el coche también ayuda a saber qué problemas tienen más posibilidades de aparecer.
En los coches viejos aumenta la lista
Cuantos más años tiene un coche, más probable es que acabes resolviendo pequeñas cosas por tu cuenta.
Por eso llevar algunas herramientas tiene todavía más sentido.
Es algo que ya desarrollaba en las herramientas básicas que merece la pena tener si tienes un coche viejo .
Lo que realmente utilizas termina quedándose
Con los años, el propio uso va filtrando lo que merece ocupar espacio.
Algo que nunca utilizas termina saliendo.
Algo que te ha salvado una vez probablemente no vuelva a faltar.
Esa me parece una forma bastante lógica de construir el kit.
Mi criterio sería empezar por poco
Si tuviera que preparar hoy un coche desde cero, empezaría con muy pocas cosas.
Arrancador.
Linterna.
Guantes.
Herramientas básicas.
Llave de ruedas.
Compresor.
Fusibles.
Bridas y cinta.
Y después añadiría solamente aquello que la experiencia demostrase que necesito.
No hace falta llevar medio taller en el coche.
Hace falta llevar unas pocas cosas que realmente puedan resolver un problema.